De Dios es el poder, solo cree
Predicador: Dra. Lis Milland
Fecha: 2026-10-04
Tema: Fe y restauración
La fe escucha que Jesús está cerca, se abre paso entre la multitud y extiende la mano creyendo que Él tiene poder.
- La mujer del flujo de sangre llevaba doce años perdiendo fuerzas, recursos, participación social y esperanza.
- Cuando oyó hablar de Jesús, la fe nació en su interior y la movió a atravesar la multitud.
- Tocar el manto no fue curiosidad: fue una acción nacida de la certeza de que Cristo tenía poder.
- Jesús no solo detuvo la hemorragia; la llamó «hija», restauró su identidad y la envió en paz.
- Los testimonios compartidos recuerdan que la fe puede caminar junto a constancia, terapias, amor familiar y perseverancia.
La fe escucha que Jesús está cerca, se abre paso entre la multitud y extiende la mano creyendo que Él tiene poder.
Dra. Lis Milland · domingo, 4 de octubre de 2026 · 6:00 p. m.
Texto clave: Marcos 5:25–34
60 segundos · Escuchar · Estudiar · Practicar · Ver
En 60 segundos
- La mujer del flujo de sangre llevaba doce años perdiendo fuerzas, recursos, participación social y esperanza.
- Cuando oyó hablar de Jesús, la fe nació en su interior y la movió a atravesar la multitud.
- Tocar el manto no fue curiosidad: fue una acción nacida de la certeza de que Cristo tenía poder.
- Jesús no solo detuvo la hemorragia; la llamó «hija», restauró su identidad y la envió en paz.
- Los testimonios compartidos recuerdan que la fe puede caminar junto a constancia, terapias, amor familiar y perseverancia.
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Podcast
De Dios es el poder, solo cree | Dra. Lis Milland
Una conversación práctica sobre cómo acercarnos a Jesús cuando estamos agotados y convertir la fe en pasos concretos.
Canción
Solo cree y camina
Una canción clara y celebrativa sobre la fe que oye a Jesús, se levanta y avanza hacia Él.
Introducción: cuando las fuerzas llegan al piso
Marcos 5 presenta a una mujer agotada por doce años de enfermedad. Había sufrido, gastado sus recursos y cada vez se sentía peor. Su dolor no era solamente físico: las normas de su entorno la mantenían aislada y le negaban la cercanía de otras personas.
La Dra. Lis Milland conecta esa historia con quienes cargan una dolencia, una vergüenza, una traición o una herida que parece drenar la vida interior. En ese punto de agotamiento, la mujer escuchó hablar de Jesús y decidió acercarse.
1. Jesús encuentra la herida que nadie ve
La multitud veía a una mujer más. Jesús reconoció a una hija. Él sabía que detrás del toque había doce años de cansancio, aislamiento y lucha. Su respuesta alcanzó más que el síntoma: devolvió dignidad, pertenencia y paz.
Hay hemorragias del corazón que no se ven desde afuera: palabras que distorsionaron la identidad, culpa sembrada por otros, abandono o traición. Cristo conoce la historia completa y su presencia puede entrar en el lugar que más ha dolido.
¿Qué cambia esto en mi vida? Puedo contarle a Jesús toda la verdad y recibir de Él una identidad que no depende de la herida.
2. La fe escucha y se mueve
La mujer oyó hablar de Jesús, creyó y atravesó la multitud. La predicación recalca que la fe es certeza, convicción y movimiento. No se quedó repitiendo su imposibilidad; dirigió sus pasos hacia Cristo.
Creer puede expresarse en una oración, una conversación honesta, volver a intentarlo, buscar acompañamiento o perseverar en un proceso largo. La fe viva da un paso porque ha puesto su esperanza en Jesús.
¿Qué cambia esto en mi vida? Identifico qué paso de fe puedo dar hoy en dirección a Cristo.
3. Constancia, dedicación y amor también forman parte del testimonio
La Dra. Lis Milland compartió el testimonio de Adrián Emanuel: junto a la oración hubo evaluaciones, terapias semanales, disciplina académica, entrenamiento y amor familiar. Años después, celebraron su graduación, sus logros y la voz que una vez les dijeron que no desarrollaría.
El mensaje lo resumió con una frase poderosa: hay caminos largos donde la constancia planta, la dedicación riega y el amor cosecha. La fe no se inmoviliza; persevera confiando en la mano de Dios.
¿Qué cambia esto en mi vida? Puedo honrar el proceso, sostener la disciplina y seguir creyendo mientras camino.
4. Cristo está vivo y tiene poder
El cierre dirige la mirada a la tumba vacía. Jesucristo no quedó en la cruz: resucitó y está vivo. La esperanza cristiana no descansa en una idea, sino en el Señor resucitado.
La predicadora compartió testimonios de sanidad, libertad y restauración que ha presenciado. El llamado es acercarnos a Jesús con una fe viva y proclamar que su poder continúa obrando.
Cuando tus fuerzas terminan, no termina la historia: escucha de nuevo quién es Jesús, acércate y da tu próximo paso de fe.
Aplicación práctica
- Di toda la verdad: habla con Jesús con claridad sobre lo que te ha drenado.
- Nombra tu paso: escribe una acción concreta de fe y obediencia para hoy.
- Sostén el proceso: identifica la disciplina, el apoyo o la constancia que necesitas mantener.
- Recuerda: lee Marcos 5:25–34 y subraya lo que la mujer hizo y lo que Jesús declaró.
Preguntas de reflexión
- ¿Qué situación ha estado drenando mis fuerzas?
- ¿Qué escucho en este pasaje acerca del carácter y el poder de Jesús?
- ¿Qué multitud o barrera necesito atravesar para acercarme a Él?
- ¿Dónde necesito unir fe, constancia, dedicación y amor?
Oración
Señor Jesús, tú conoces mi cansancio y la herida que nadie ve. Hoy me acerco a ti y pongo mi fe en tu poder. Restaura mi identidad, fortalece mis pasos y ayúdame a perseverar. Gracias porque estás vivo y sigues obrando. Amén.
Ver la predicación completa
Vimeo: https://vimeo.com/1232795256
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- Frase final: La fe escucha a Jesús, se acerca y da el próximo paso.
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